Pobres mitómanos, pobres escritores

Este Sant Jordi me estrené como cazadedicatorias en las Ramblas. Fue un estreno modesto, pero intenso. Hice cola (¿cola? Más bien era una masa informe de gente,
en un espacio demasiado pequeño para tanto fan) para que Javier Marías me firmase su último libro: Los enamoramientos. Estuve como hora y media apretujada, con instantes de desfallecimiento en los que llegué a pensar que nunca alcanzaría a ver la mesa de firmas.
Creo que el grandísimo Marías estaba casi tan incómodo como yo. ¿Qué se le puede decir a un escritor que ha estampado ya 50 firmas (more or less) y tiene al menos 100 más por escribir? ¿Que te encanta su libro, que aún no has leído? ¿Que le admiras (es obvio, si no, no estarías allí)? Y él, ¿qué te puede decir él a ti?
Para romper el hielo, le comenté que seguía desde siempre sus artículos en El País. No creo que me escuchara. Eso sí, es justo explicar que tuvo la sensibilidad de preguntarme si quería que me lo dedicara como Carmen o como Carme. La dedicatoria, estándar imagino: “Para Carmen, y que lleve ojo con quien la
enamore”. Tomo nota, Marías.
Es una situación soñada por todo aquel que escribe. Gente que te admira, que da valor a tus palabras. Pero también rara, forzada… Y eso en el caso de quienes se convierten en los campeones de las firmas ese día. Al lado estaba Rosa Montero, otra buena escritora, a mi entender. Pero este año Marías era un compañero de mesa muy fuerte, un peso pesado para todos los que veníamos de leer su tremenda trilogía “Tu
rostro mañana”. Así que Javier gastaba juego de muñeca y Rosa tenía algunos intervalos que se le debían hacer eternos por comparación.
En fin, que Sant Jordi es un día duro para los lectores (por los achuchones, sobre todo) y para los escritores. Y aún así, quien pudiera sentarse un día en una de esas mesas.
Soñar es gratis. Y hermoso.

PTA. Esta entrada la publiqué originalmente el pasado 3 de mayo en mi anterior blog, vadeletras, al que le he perdido la pista (ya no puedo acceder a él). La replico aquí.

Guardar

Anuncios

2 pensamientos en “Pobres mitómanos, pobres escritores

  1. Pingback: Mi blog ya no es un bebé | Literatura y más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s