Acerca de carmenbecerra

Mujer, periodista, lectora, escritora, curiosa... Y compleja, ¿pero no lo somos todos? Me dejo ir en literaturaymas.wordpress.com. Y trabajo en 140comunicacio.com.

Pobres mitómanos, pobres escritores

Ya no tengo paciencia para colas en Sant Jordi… Esta entrada la publiqué el año que conseguí la dedicatoria de mi admirado Javier Marías.

Literatura y más

Este Sant Jordi me estrené como cazadedicatorias en las Ramblas. Fue un estreno modesto, pero intenso. Hice cola (¿cola? Más bien era una masa informe de gente,
en un espacio demasiado pequeño para tanto fan) para que Javier Marías me firmase su último libro: Los enamoramientos. Estuve como hora y media apretujada, con instantes de desfallecimiento en los que llegué a pensar que nunca alcanzaría a ver la mesa de firmas.
Creo que el grandísimo Marías estaba casi tan incómodo como yo. ¿Qué se le puede decir a un escritor que ha estampado ya 50 firmas (more or less) y tiene al menos 100 más por escribir? ¿Que te encanta su libro, que aún no has leído? ¿Que le admiras (es obvio, si no, no estarías allí)? Y él, ¿qué te puede decir él a ti?
Para romper el hielo, le comenté que seguía desde siempre sus artículos en El País. No creo…

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5 cosas que he aprendido este 2016

david-cunaSí, sólo cinco. En realidad, no está tan mal. Hay quien pasa por su vida (algunas muy largas) sin aprender demasiadas más. Mi aprendizaje tiene que ver con algo fantástico que nos ha pasado este año que acaba: el nacimiento de David, nuestro segundo hijo. Así que algunas, más que aprendidas, son recordadas, pues ya ocurrieron, con no demasiadas diferencias, cuando nació Sara. Vamos a ello:

  • Estar embarazada es maravilloso… a ratos: sí, es muy especial traer nuevas vidas a este mundo. Sí, hay momentos muy emocionantes. Sí, no cambiarías ser madre por ninguna otra experiencia. Lo que sí cambiarías por casi cualquier otra cosa son las varices, los dolores de espalda, el jarabe asqueroso de la prueba de la glucosa, la ansiedad porque algo pueda torcerse, los dolores de parto… Así que nada de mitificarlo.
  • La mano izquierda es útil: y más hábil de lo que los diestros solemos suponerle. De eso te das cuenta cuando tienes que preparar el biberón con una mano mientras sujetas en brazos a tu bebé con la otra para que no te la líe.
  • Los amaneceres desde la ventana de tu casa tienen su aquel: sí, ya lo sé, no es lo mismo que verlos desde el Café del Mar, pero cuando te levantas legañosa a las 6 de la mañana para dar el pecho, te agarras a la recompensa de ver salir el sol como a un clavo ardiendo.
  • Posees superoído: sí, es uno de los superpoderes de madres recién paridas. No hace falta ni que empiece a llorar, lo escuchas hasta sin walkie talkies desde dos habitaciones más allá. Y no es un poder compartido. El padre de la criatura (y la hermana) suelen dormir a pierna suelta pese a los berreos.
  • Tiempo para ti, ¿y eso qué dices que es?: aun siendo el segundo hijo, una vuelve a pensar las mismas tonterías, tipo “durante la baja podré sacar tiempo para leer, escribir…” y hacer esas cosas que cuando trabajas fuera de casa a menudo tienes que aparcar. ¿Que si lo he conseguido? Bueno, en 2015 escribí un post mensual y casi 30.000 personas visitaron este blog. En 2016 no sé cuántas visitas he tenido, pero sí sé que este es el primer artículo que escribo en 2016. Rozando el larguero…

Mis propósitos para 2016 empiezan con saber agradecer lo bueno de 2016, echarse lo malo a la espalda y seguir luchando por mi gente sin olvidar mis sueños. Para atrás, ni para coger impulso ¡Feliz 2017 a todos!

Los números de 2015

29.000 personas han pasado por mi blog en 2015. Y eso pese a que no ha sido uno de mis años más productivos en wordpress. Así que, en este 2015 que acaba especialmente, ¡29.000 gracias! Y ahora os animo a ver el estupendo resumen que sobre Literatura y más ha preparado WordPress. Palabra clave, de nuevo, Nelson Mandela.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 29.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 11 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

¡Bien! Mi hija lee

SecretKingdom-portadaEsta semana mi hija de nueve años me ha dicho dos de aquellas frases que hacen que una madre tenga ganas de saltar de alegría: “Me he vuelto adicta a la lectura” y “cuando leo siento que estoy dentro de la historia”. No sé cómo ha pasado exactamente, cómo ha sido el proceso por el que le ha encontrado la magia a los libros. Hasta hace poco, teníamos que imponerle la lectura, no era una actividad voluntaria (o, cuando lo era, la sesión lectora duraba muy poco).

Imagino que las pequeñas estrategias aplicadas durante todos estos años han ido calando. En casa hay muchos libros, a su padre y a mí nos ve leer, le decíamos lo que disfrutábamos nosotros y cómo disfrutaría ella, la llevábamos a la biblioteca, le regalábamos libros (siempre dejándole elegir dentro de los de su edad), la ayudamos en el proceso de aprender a leer para que cogiera soltura y no se le hiciera cuesta arriba coger un libro… O igual ha sido pura chiripa.

En cualquier caso, y aprovechando que es el Día de las Librerías, os dejo un enlace a esta estupenda fiesta y dos más con consejos para animar a niños y jóvenes a la lectura:

Misterios de la vida (Lo que aprendo de Sara XV)

interroganteLos niños sacan sus propias conclusiones sobre los temas fundamentales de la existencia: nacimientos, muerte, relaciones padres-hijos… Estas son algunas de las que mi hija Sara ha extraído en los últimos dos años (ahora tiene 9):

  • “Me gusta la vida”: Vemos “El vuelo”, la escena en el hospital donde se encuentran por primera vez el protagonista y la chica con la que luego tiene un romance. Un paciente con cáncer les hace ver que quizás sea cosa del destino que se hayan conocido. Sara me mira y le digo “Se necesitan. A veces pasa, que dos personas que se necesitan se encuentran”. Su repuesta: “¡Pues qué bien! Me gusta la vida, menos lo de morirse…”.
  • Alimentación en el útero materno: No recuerdo de qué estábamos hablando, pero mi hija (que sabe que los bebés en el vientre de la madre se alimentan a través del cordón umbilical) emite su veredicto sobre la alimentación prenatal: “Qué asco, ¡los bebés en la barriga comemos roña del ombligo!”.
  • Descendemos de los pájaros: Siguiendo con el tema alimentación de bebés, otra conclusión sorprendente. Esta lanza una auténtica teoría de la evolución: “En realidad, más que de los monos, venimos de los pájaros, porque comemos como los pájaros pequeños: comida masticada por sus madres”.
  • Ambición formativa: Sara se queja de que su padre, según ella, se equivocó el otro día en el tema que tenía que estudiar. Y su padre le dice que no se queje “que si yo no te ayudara…” y la niña contesta “si tú no me ayudaras ya estaría en Harvard”.
  • Diplomacia: Tras una primera negativa rotunda, la convenzo de que se ponga ya el pijama (firmeza y amenaza de castigo mediante). Acepta pero me pide que sea su padre quien se lo solicite y, así sea él quien se cuelgue la medalla. ¿Por qué? “Porque él me lo ha pedido primero y no le he hecho caso. Si ahora a ti sí te lo hago, se sentirá mal”. Me quito el sombrero ante Sara.

Ciudadano Kane: cine y periodismo

Orson_Welles-Citizen_Kane1Imperdonable. No se puede hacer una sección de películas relacionadas con el periodismo y no haber hablado de Ciudadano Kane. Enmendamos el error en el año del centenario del protagonista, guionista y director de tan magnífica película. Como llegamos un poquito tarde, sabemos que no queda nada original que decir, pero tan intrépidas como el editor de periódicos y multimillonario Charles Foster Kane (personaje central de Ciudadano Kane), vamos a intentar dejar huella con esta crítica. Ejem, ejem.

Welles rodó Ciudadano Kane, una película considerada por muchos la mejor de la historia, con sólo 26 años. La fuente de inspiración del guión (desarrollado conjuntamente por Welles y Herman J. Mankiewicz) fue el magnate de la prensa William Randolph Hearst. Una de las historias alrededor de la historia del largometraje es la cólera que generó el Hearst, que prohibió que todos los medios de comunicación que poseía mencionaran siquiera la película.

Ciudadano Kane se ganó su lugar en la historia del cine por muchos motivos… Sigue leyendo el post original.

Spandau Ballet: historia de un autógrafo

Spandau Ballet ha Autografo-Tony-Hadley-Spandau-Balletestado en Barcelona estos días, ofreciendo un concierto en los magníficos Jardins de Pedralbes. La foto que ilustra este post es un autógrafo de Tony Hadley, el cantante del grupo. Y no, a mi edad no voy pidiendo autógrafos por ahí como una quinceañera (con todos mis respetos para las susodichas). Ese autógrafo tiene casi 30 años. Y aquí va su historia. Cuando con 11 años empezó a interesarme la música, Spandau Ballet triunfaba con el álbum True. También fue en esa época cuando nos compramos el primer vídeo, así que mi hermana y yo veíamos los vídeos de Gold, True (grabados de la televisión en nuestras cintas VHS), y todos los que lanzaba el grupo, una vez, y otra, y otra… Tanto que mis padres conocían perfectamente el aspecto de todos los componentes de Spandau Ballet.

Unos años después, en el 87, mi padre iba caminando por Barcelona cuando se fijó en un chico moreno, alto, con aspecto de extranjero, que esperaba para cruzar un semáforo. No recordaba su nombre, ni tampoco sabía inglés, pero sí era consciente de que a sus hijas les encantaría que consiguiese un autógrafo de aquel cantante al que, por cierto, nadie más había reconocido. Y sacó su libreta de trabajo y un bolígrafo y se las dio a Tony Hadley, que escribió la firma que veis ahí arriba. Yo creo que, superada la sorpresa por ver que tenía admiradores masculinos maduritos en España, imaginó que el autógrafo no lo pedía para él. Al menos yo siempre me he adjudicado las tres x que hay junto a la firma, y que simbolizan besos.

El resto (las pegatinas del SuperPop, la decoración…) se lo añadí yo cuando mi padre vino y nos trajo la muestra de su hazaña. Una hazaña que completó acompañándonos a mi hermana y a mí (también vino mi madre) al concierto que daba el grupo en La Monumental de Barcelona. Nuestro primer concierto. Lo disfruté como una loca. Y el autógrafo estuvo durante muchos años colgado en la puerta del armario de mi habitación. Y, como veis, ha sobrevivido al paso de los años guardado como uno de mis recuerdos más queridos de la adolescencia.

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Vídeo del concierto de Spandau Ballet el 21 de junio en el Festival de Música de Barcelona (Jardins Palau Reial Pedralbes)

Y, casi tres décadas después, gracias a ganar un sorteo (en el que elegí a Spandau Ballet frente a Bob Dylan, Ana Belén y Víctor Manuel, Anastacia…), descubrí que quien tuvo retuvo, que Tony Hadley sigue poseyendo una voz envolvente y elegante. Que el saxo de Steve Norman le da un toque muy especial a la música del grupo. Que Martin Kemp sigue tan atractivo como siempre, pero que es su hermano Gary quien corta el bacalao. Y que aunque a la mayoría nos cueste recordar el nombre del batería (John Keeble) su aportación musical es básica. Y no, no llevé el autógrafo ni se lo intenté enseñar a Tony Hadley para decirle “my father asked you this autograph for me almost 30 years ago. You remember?”. De hecho, si hubiera sido yo quien me lo hubiera encontrado en la calle, creo que me habría faltado valor para pedírselo. En cambio, pienso que por mi hija sí lo haría. Gracias papá.