Ciudadano Kane: cine y periodismo

Orson_Welles-Citizen_Kane1Imperdonable. No se puede hacer una sección de películas relacionadas con el periodismo y no haber hablado de Ciudadano Kane. Enmendamos el error en el año del centenario del protagonista, guionista y director de tan magnífica película. Como llegamos un poquito tarde, sabemos que no queda nada original que decir, pero tan intrépidas como el editor de periódicos y multimillonario Charles Foster Kane (personaje central de Ciudadano Kane), vamos a intentar dejar huella con esta crítica. Ejem, ejem.

Welles rodó Ciudadano Kane, una película considerada por muchos la mejor de la historia, con sólo 26 años. La fuente de inspiración del guión (desarrollado conjuntamente por Welles y Herman J. Mankiewicz) fue el magnate de la prensa William Randolph Hearst. Una de las historias alrededor de la historia del largometraje es la cólera que generó el Hearst, que prohibió que todos los medios de comunicación que poseía mencionaran siquiera la película.

Ciudadano Kane se ganó su lugar en la historia del cine por muchos motivos… Sigue leyendo el post original.

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Spandau Ballet: historia de un autógrafo

Spandau Ballet ha Autografo-Tony-Hadley-Spandau-Balletestado en Barcelona estos días, ofreciendo un concierto en los magníficos Jardins de Pedralbes. La foto que ilustra este post es un autógrafo de Tony Hadley, el cantante del grupo. Y no, a mi edad no voy pidiendo autógrafos por ahí como una quinceañera (con todos mis respetos para las susodichas). Ese autógrafo tiene casi 30 años. Y aquí va su historia. Cuando con 11 años empezó a interesarme la música, Spandau Ballet triunfaba con el álbum True. También fue en esa época cuando nos compramos el primer vídeo, así que mi hermana y yo veíamos los vídeos de Gold, True (grabados de la televisión en nuestras cintas VHS), y todos los que lanzaba el grupo, una vez, y otra, y otra… Tanto que mis padres conocían perfectamente el aspecto de todos los componentes de Spandau Ballet.

Unos años después, en el 87, mi padre iba caminando por Barcelona cuando se fijó en un chico moreno, alto, con aspecto de extranjero, que esperaba para cruzar un semáforo. No recordaba su nombre, ni tampoco sabía inglés, pero sí era consciente de que a sus hijas les encantaría que consiguiese un autógrafo de aquel cantante al que, por cierto, nadie más había reconocido. Y sacó su libreta de trabajo y un bolígrafo y se las dio a Tony Hadley, que escribió la firma que veis ahí arriba. Yo creo que, superada la sorpresa por ver que tenía admiradores masculinos maduritos en España, imaginó que el autógrafo no lo pedía para él. Al menos yo siempre me he adjudicado las tres x que hay junto a la firma, y que simbolizan besos.

El resto (las pegatinas del SuperPop, la decoración…) se lo añadí yo cuando mi padre vino y nos trajo la muestra de su hazaña. Una hazaña que completó acompañándonos a mi hermana y a mí (también vino mi madre) al concierto que daba el grupo en La Monumental de Barcelona. Nuestro primer concierto. Lo disfruté como una loca. Y el autógrafo estuvo durante muchos años colgado en la puerta del armario de mi habitación. Y, como veis, ha sobrevivido al paso de los años guardado como uno de mis recuerdos más queridos de la adolescencia.

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Vídeo del concierto de Spandau Ballet el 21 de junio en el Festival de Música de Barcelona (Jardins Palau Reial Pedralbes)

Y, casi tres décadas después, gracias a ganar un sorteo (en el que elegí a Spandau Ballet frente a Bob Dylan, Ana Belén y Víctor Manuel, Anastacia…), descubrí que quien tuvo retuvo, que Tony Hadley sigue poseyendo una voz envolvente y elegante. Que el saxo de Steve Norman le da un toque muy especial a la música del grupo. Que Martin Kemp sigue tan atractivo como siempre, pero que es su hermano Gary quien corta el bacalao. Y que aunque a la mayoría nos cueste recordar el nombre del batería (John Keeble) su aportación musical es básica. Y no, no llevé el autógrafo ni se lo intenté enseñar a Tony Hadley para decirle “my father asked you this autograph for me almost 30 years ago. You remember?”. De hecho, si hubiera sido yo quien me lo hubiera encontrado en la calle, creo que me habría faltado valor para pedírselo. En cambio, pienso que por mi hija sí lo haría. Gracias papá.

Lo que aprendo de Sara XIV: política y más

direction-654123_1280A menudo, a la hora de la cena vemos las noticias, y mi hija ejerce de comentarista y saca sus propias conclusiones, como también hace a partir de las películas. No deja de sorprendernos.

  • Medidas políticas: Escuchando hablar sobre el caso del niño que ha enfermado de difteria y de los peligros que pueden suponer los movimientos anti-vacunas, Sara nos dice cuáles serían sus dos principales medidas de gobierno: que la vacunación sea obligatoria para que no enfermen más niños y que vayan a la cárcel quienes matan galgos al terminar la temporada de caza. “Las propondré”, nos explica, “aunque sé que habrá gente que no me votará porque no estarán de acuerdo con ellas”. Me parece que con sólo 8 años ya empieza a comprender que la coherencia en política no siempre es recompensada. Y que nunca se contenta a todos.
  • Las mujeres somos imprescindibles: Ve en la tele un grupo de hombres, con pinta de mandar mucho, y una sola mujer entre ellos. Le extraña, le explico que a las mujeres no siempre se nos facilita llegar a puestos de poder, que aún existe discriminación. Y me empieza a dar razones por las que las mujeres somos imprescindibles: “¿Cómo encontrarían el amor los que no son gays? ¿en las escenas de besos, solo podrían participar gays? Porque yo no conozco muchos artistas gays…”. Le replico que ni gays ni heterosexuales, que simplemente no conoce a muchos artistas. Su respuesta es “Sí conozco: Picasso, Zendaya…” (para los no iniciados en series infantiles, Zendaya salía en Shake it up Chicago).
  • Y aún te digo más: Sigue su defensa del papel imprescindible de las mujeres en el mundo. “Las faenas de casa porque, como se ve en las películas, son las mujeres las que las hacen, por eso se dice ama de casa y no amo de casa” (sí, triste pero ese sigue siendo el patrón que a menudo se transmite por televisión). Y continúa: “Si se acabaran las chicas en el mundo” (ahora lo extiende a todos los animales hembras), “lo dominarían los caballitos de mar, porque son los machos los que tienen los bebés…”.

Caballitos de mar… Con lo inocentes que parecen ; )

 

 

Lo que aprendo de Sara: ¿Tutear o tuitear?

El mundo ha cambiado, y los niños tienen una capacidad de adaptación que sus padres ya no poseemos. Eso explica la primera frase de Sara de hoy.

  • Identidad digital. Sara estaba haciendo deberes de lengua de 3º con su padre, y él intentaba explicarle el término “tutear”, y ella le dice “¿es hacer un tweet?”. Así que el concepto de identidad digital, del que tantos manuales estamos escribiendo los mayores, ellos lo traen de serie.
  • A cada cosa, su nombre. ¿Quién inventó el nombre de las cosas? ¿Por qué ese y no otro? Sara busca a menudo la opción más coherente con la realidad. Ejemplo: “Sara, ¿sabes cómo se llaman los árboles enanos?” “¿Arbolitos?”. En realidad, bonsáis, pero arbolitos sería la mar de apropiado.
  • El mejor invento del mundo. En un juego de preguntas, sale quién es el líder en una manada de elefantes. Al saber la respuesta (la hembra más anciana) a mi hija le parece una buena elección. Tanto que afirma: “Es el mejor invento de la humanidad, junto con las tiendas de todo a 1 euro”. Ante mi desconcierto por la segunda elección me explica: “Así podemos comprar muchas cosas sin gastar demasiado dinerito”. Una chica de gustos sencillos.
  • Variedad cosmética. Mi hija tiene irritada la nariz de sonarse e intento aliviarla usando mi crema de noche. Ve que tengo otro bote de crema de día y su pregunta no puede ser más lógica desde el punto de vista lingüístico: “Mamá, ¿también hay crema de tarde?”. Por suerte no. Qué estrés…
  • Prodigio de diplomacia. Tras una primera negativa rotunda, la convenzo de que se ponga ya el pijama (firmeza y amenaza de castigo mediante). Acepta, pero me pide que sea su padre quien se lo solicite y, así, se cuelgue la medalla. ¿Por qué? “Porque él me lo ha pedido primero y no le he hecho caso. Si ahora a ti sí te lo hago, se sentirá mal”. Me dejó con la boca abierta. Y seguimos el plan ; )

El regalo que nos hace Verloc Editorial por Sant Jordi

En mi vida profesional, soy una de las tres orgullosas y sufridas (es duro lo de ser autónomo, otro día hablaré de eso) socias de la agencia 140 Comunicació. Agencia que, además (por si teníamos poco trabajo, nos buscamos más; es vicio), tiene una líea editorial: Verloc. Si pincháis sobre la imagen, iréis al post que hemos publicado hoy en Verloc. Desde allí podréis descargar un precioso punto de libro que hemos creado para celebrar con vosotros la fiesta de Sant Jordi (el Día Internacional del Libro).

Haz clic, descarga, imprime y… ¡a leer!

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Carmen también se hace selfies

Carmen, Liceu 2015El pasado miércoles vi mi primera ópera. Supongo que esto basta para dejar claro que ésta no es una crítica especializada. Tuve suerte por partida doble: porque compartí con mi madre unas estupendas y gratuitas localidades en el Gran Teatre del Liceu (me tocaron en un sorteo) y porque la ópera era ‘Carmen’, de Bizet. Creo que es una buena partitura para estrenarse. Varios de los pasajes ya los conocía (y me gustaban), y me da la impresión de que es una obra hasta cierto punto asequible a principiantes.

La invitación era para el ensayo general, pero la obra ha rodado tanto (la han visto más de 500.000 personas) que no tuvieron que interrumpirla ni una sola vez. El reparto me pareció magnífico. Me sorprendió la sensualidad de Carmen, la mezzosoprano Béatrice Uria-Monzon, y lo bien que encajaba en el personaje. Supongo que me había quedado con la imagen de grandes cantantes con voces prodigiosas pero con físicos alejados del que se les suponía a los personajes que interpretaban.

También me sorprendió, y me gustó, ver que hoy en día los cantantes son también actores. Que Calixto Bieito (imagino que también otros directores actuales) hacen que la puesta en escena se equilibre con la música (la dirección musical estaba a cargo de Ainars Rubikis). Que la interpretación, la gestualidad, los movimientos refuercen la obra. Y no, a mí no me molestó (quizás en algún momento sí me distrajo un poco) que ‘Carmen’ se hiciera un selfie, o que se quitara las bragas bajo la falda para tener sexo con Don José (Nikolai Schukoff). Incluso creo que me la hizo más cercana.

Carmen, Liceu 2015-2Me quedé con ganas de más. Porque el Liceu es precioso. Porque impresiona estar ante un escenario en el que caben cinco automóviles. Porque es un lujo que la música de la orquesta y las voces de los cantantes suenen tan bien, tan en el tono justo, que parece mentira que esté pasando allí, en directo. Sin entrar en disquisiciones que no domino sobre las capacidades técnicas de los cantantes, sí diré que me gustaron mucho. Especialmente Escamillo, el barítono Massimo Cavalletti. También impresionante el coro. Mientras los escuchaba, recordaba sus protestas por los recortes de plantilla y sueldo.

Aún así, no me emocioné. Disfruté pero no me emocioné. No al nivel que lo hice hace años con Los miserables o con Cabaret. No sé si fue cosa de la obra, cosa mía o es que para apreciar la ópera en toda su grandeza hace falta acostumbrar el oído. Intentaré repetir.

Libro del concurso de relatos TMB 2014

Captura de pantalla 2015-04-02 a las 23.35.26Hoy me he llevado una agradable sorpresa: en la web de TMB que promociona la nueva edición de su concurso de relatos online, han colgado un libro con los relatos ganadores y finalistas de la anterior edición. Y ahí están los dos con los que participé: Mi relación más larga (en la categoría de relato libre, pg. 18 del libro) y Conflictes de parella (categoría Sant Jordi Tweet, pg. 33).

Os dejo el enlace al pdf por si queréis leer mis cuentos o los de alguno de los otros participantes. Y la información para participar en la nueva edición la encontraréis aquí. ¡Feliz lectura!