José Sacristán, por Machado, en L’Hospitalet

El próximo sábado 29 de noviembre, José Sacristán actuará en el Teatre Joventut de Sacristan-OndasL’Hospitalet. La única razón por la que no acudiré a verlo es porque ya lo hice cuando estuvo en Santa Coloma con la misma obra. En ‘Caminando con Antonio Machado’, Sacristán recita al poeta acompañado por la música de violonchelo que interpreta Aurora Martínez (en el Teatre Sagarra de Santa Coloma fue Judith Jáuregui al piano).

Algunos poemas parecen escritos hoy, como el que nos recuerda que todos los gobiernos pasan, que no hay mal que cien años dure y que siempre se joroban los mismos. Otros nos emocionan hasta la lágrima (al menos a mí, que soy muy llorona), o nos hacen reír; o añorar, a través de la añoranza que sentía Machado al escribirlos. De verdad que merece la pena ir. Por si os ayuda a decidiros, os dejo mi crítica de la obra. Y no está de más recordar, que el actor acaba de recibir un nuevo reconocimiento: el premio Ondas 2014 a la mejor interpretación masculina por la serie Velvet. ¡Que lo disfrutéis!

Feliz por contagio: El Goya a José Sacristán

Jose_Sacristan-Goya_2013Ya sé que no se lleva lo de alegarse por los demás, y ya sé que la persona por la que me alegro no tiene nada que ver conmigo, ni se va a enterar de este post. Pero me da igual: Felicidades José Sacristán (te diría Pepe, pero no hay confianza) por tu merecidísimo Goya, que ha tardado demasiado. No te preocupes, lo importante es cómo acaban las cosas, no como empiezan.

Y como mi admiración  por él (por ti : ) no es una improvisación nacida de la gala de anoche, aquí va otro post donde explicaba qué pienso de tu forma de actuar.

Mi noche con Sacristán

Primero de todo, que las mentes calenturientas no fabulen con el título. Mi noche ha sido con él sobre el escenario y conmigo en el patio de butacas (y con mi madre sentada a mi lado; más casto todo, imposible). Ese enorme actor que es José Sacristán ha interpretado hoy en el Teatre Sagarra de Santa Coloma ‘Caminando con Antonio Machado’, una obra en la que recita al poeta castellano, acompañado al piano por la magnífica Judith Jáuregui.

Volvían a sonar los poemas de Machado: muy tristes los de la guerra civil; tristísimos hasta la lágrima los del asesinato de Lorca; de una tristeza resignada y serena los referidos a la prematura muerte de su esposa Leonor. Luminosos otros, los que vuelven la vista a su infancia, o a la belleza de España. Cuando estaba en COU, una profesora nos llevó de viaje a Soria para seguir los pasos de Don Antonio. No era un viaje de instituto muy al uso, y pienso que éramos demasiado jóvenes para apreciarlo.

Creo, sin embargo, que en este país viajamos poco. No ya sólo a lugares lejanos, sino a la provincia de al lado. Y así se nos llena la cabeza de tópicos sobre el vecino, que en el fondo se nos parece mucho, pero al que no conocemos. Y así los catalanes somos tacaños y aburridos. Los vascos cerriles e insolidarios. Los castellanos recios y secos. Los andaluces vagos y fiesteros. Los madrileños altivos y centralistas… Al final, no hay dos Españas, sino decenas, y cada una echa, demasiado a menudo, la culpa de sus males a alguna de las otras.

En estos tiempos, malos para la lírica, Sacristán recita este vigente y acertadísimo fragmento:

Todo llega y todo pasa.
Nada eterno:
ni gobierno
que perdure,
ni mal que cien años dure.
—Tras estos tiempos, vendrán
otros tiempos y otros y otros,
y lo mismo que nosotros
otros se jorobarán.

No consuela, pero ayuda a entender que sí, que así es la vida. Que hay que luchar, resistir y buscar formas de iluminar nuestro trocito de camino (y el de los que nos acompañan en él). Una de las mejores lámparas, la cultura, el arte. Yo esta noche, lo veo todo un poco más claro, más luminoso. Gracias, Antonio. Gracias, José. Y ahora, un ‘tastet’ de la obra para quien no la haya visto.