De mujeres con (o sin) estrella

El jueves tuve la suerte de poder asistir a el preestreno de la película La Estrella. Lo hice en la ciudad en la que están ambientadas tanto la película como la novela en la que está basada, obra de Belén Carmona, que también coescribió el guión con Alberto Aranda, el director de La Estrella. Por cierto, tengo el gusto de conocer a Belén, pero eso no va a condicionar esta crítica más allá de la simpatía que le tengo. Porque, como no me gano la vida con esto y aquí decido yo de qué escribo, si no me hubiese gustado la película, con no decir nada, santas pascuas plin.

La Estrella es una buena ópera prima. Tiene pulso, está bien ambientada, hace una buena selección de personajes a partir de la gente que vive en una ciudad del extrarradio barcelonés, como es Santa Coloma, pero podría ser Badalona, o L’Hospitalet, y toca, con sutileza, temas duros como el de la violencia de género, tan de actualidad (por desgracia) estos días. En Santa Coloma vive, sobre todo, vecinos con raíces andaluzas (y extremeñas, gallegas…), pero también personas de padres y abuelos catalanes, o no, pero que hablan catalán (como el novio de Estrella, la protagonista), o que utilizan una u otra lengua según con quien se relacionan en cada momento. Y también inmigrantes chinos, magrebíes, pakistaníes… En cualquier caso, es gente auténtica, con problemas reales (la crisis, el derrumbe de la burbuja inmobiliaria, las dificultades en el camino hacia la integración de personas de culturas distintas, etc.).

Y aunque tiene momentos tristes, incluso dramáticos, La Estrella habla de seguir hacia adelante, de apoyar a los amigos, de tomar las riendas de la propia vida. Hasta de ver la botella medio llena, en estos momentos en que es difícil no verla medio vacía. En cualquier caso, a través de la pantalla se palpan las ganas que se le han puesto a la película, en la que un director novel ha conseguido reunir a actrices de la talla de Carmen Machi o Íngrid Rubio, que están soberbias, sin desmerecer el trabajo del resto del reparto, donde yo también destacaría a Fele Martínez.

En resumen, que si pagáis los euros (ahora más, gracias a la subida del IVA de la cultura) que cuesta la entrada, creo que no saldréis decepcionados. Han conseguido estrenarla en 100 salas, todo un logro con la dura competencia de las películas de Hollywood. Ojalá aguante lo suficiente en cartel como para que Alberto Aranda pueda ofrecernos un nuevo título dentro de poco. Os dejo el tráiler.

Belén Carmona: Una escritora con ‘estrella’

La escritora, guionista y periodista colomense Belén Carmona

La escritora, guionista y periodista colomense Belén Carmona

Belén Carmona tiene un físico muy racial. Es colomense, y por tanto catalana, pero podría pasar por andaluza o marroquí. Su mirada tiene fuerza, y da la impresión de saber transmitir ese mismo empuje a las mujeres que pueblan sus novelas. La última, La Estrella, revolucionó durante unos días nuestra ciudad porque aquí se rodó buena parte del metraje de La estrella de Santaco, la película en que se convertirá su libro. Todas las historias tienen un principio, y el de Belén Carmona, como persona y como escritora, hay que buscarlo en las calles de Santa Coloma.

– Naciste y creciste en Santa Coloma. ¿Tu origen ha marcado de algún modo tu trayectoria?

Sí, en positivo, desde luego. La oportunidad de convivir con personas procedentes de diferentes culturas, la fuerza de la lucha vecinal del barrio de Les Oliveres en especial, la extraordinaria labor de los docentes que han trabajado en la educación de los niños y jóvenes colomenses, dirigir la revista Guaita!, y mucho más, fue muy enriquecedor para mí. Siempre digo que Santa Coloma es como el mundo en pequeño, una gran escuela de la vida. Buenas raíces, y a partir de ahí ya cada uno se teje sus alas para volar.

– ¿Puedes explicar brevemente cuáles han sido algunos de tus logros profesionales de los que te sientes más orgullosa?

Lo que más me apasiona a nivel creativo es escribir, así que haber creado mis novelas y coescribir el guión de la adaptación cinematográfica de La Estrella, ha sido lo más gratificante y hermoso para mí. También fueron sueños hechos realidad trabajar en la involucración de las artes en la defensa de los derechos humanos en Amnistía Internacional, colaborar con la Yehudi Menuhin International Foundation, participar en la creación de un coro de niñas judías, musulmanas y cristianas de Oriente Medio que cantan juntas por la paz (Singing for Peace), así como trabajar como docente con niños en centros públicos como en los que yo estudié (cursé mis estudios en la escuela pública Lluís Millet y en el instituto Puig Castellar de Santa Coloma). He aprendido y continúo aprediendo mucho gracias a todas estas oportunidades y experiencias.

– Has desarrollado dos pasiones y dos tipos de desempeños laborales: la escritura y las ONG. ¿De dónde viene tu interés por cada una de ellas?

En el caso de la escritura, nací con ese don, es un regalo de la vida, y desarrollarlo es mi máxima realización a nivel artístico. Gracias a mi educación, tanto en mi familia como en la escuela, también mi sensibilidad ha estado enfocada a poner ese esperanzador granito de arena que todos podemos aportar para lograr un mundo mejor. En realidad, ser feliz y realizarse ya es encender una lucecita en este mundo en el que impera la negatividad.

– Escribiste Cesárea con 25 años y fue bien acogida. Háblanos un poco de tu ópera prima y de cómo te sentiste al lograr publicarla.

Cesárea nació de un acto de amor hacia a mi abuela materna, cuando le quedaba poco tiempo de vida. Deseaba hacerle un homenaje y me entregué a la búsqueda de mis raíces… de ese camino nació la novela. Publicarla ni siquiera era el objetivo, fue un regalo también para mí. Me sentí sorprendida y muy feliz. Mi abuela Cesárea no sabía leer pero fue muy bonito para ella que viera la luz una novela inspirada en su historia de amor con mi abuelo Víctor.

– ¿Y Mirlo blanco? ¿De qué trata? ¿Cómo había evolucionado tu forma de escribir en tu segunda novela?

Mirlo Blanco es una novela ambientada en el siglo XIX. Es muy diferente a Cesárea y a La Estrella. Cada una tiene su propio universo y cada una me inspira a escribir con su ritmo y su compás. Mirlo Blanco es una novela muy especial para mí. Para hablar sobre ella, mejor unas palabras de uno de los historiadores que me han asesorado en la recreación de la época en la que tiene lugar la historia, el dermatólogo Xavier Sierra, vicepresidente de la Sociedad Europea de Historia de la Dermatología: “Mirlo Blanco refleja con extrema fidelidad una realidad cruda y desabrida, y es a la vez una poética oda a la esperanza y a la vida”.

“La Estrella es una metáfora del potencial de todos para ser felices”

– De Santa Coloma, hija de padres venidos de otros lugares de España… ¿Hay algo de Belén en Estrella, la protagonista de tu última novela?

En realidad la Estrella es una metáfora del potencial que todos tenemos para ser felices, realizarnos, y hacer nuestros sueños realidad, también como humanidad. Todos tenemos estrella: buena estrella.

– La Estrella, entre otros temas, habla del amor malentendido, incluso de la violencia de género. ¿Por qué se perpetúan esos modelos de pareja tóxicos?

Por muchas razones. Sólo hay que echar un vistazo a las películas, anuncios, videoclips, series de televisión, novelas, canciones… y observar la cantidad de mensajes erróneos sobre el amor, para darse cuenta de la infinidad de mentiras que nos rodean y que contribuyen a que las personas se vinculen de forma tóxica con consecuencias muy graves. Buscar soluciones pasa por comprender los motivos que conducen a vivir un amor mal entendido, cuando en realidad el AMOR es “una fiesta donde baila el corazón, la fuerza que mueve el mundo”, como cantaba Camarón. La Estrella es una reflexión sobre las raíces de ese amor mal entendido, y refleja la esperanza del camino del derecho a ser feliz y del amor verdadero.

– De La Estrella dicen que es “Una esperanzadora «rumba-novela» rematada en compás flamenco de doce tiempos”. ¿Por qué el flamenco es el ritmo de tu novela?

En la época en que la escribía, estaba aprendiendo a bailar flamenco, así que mi camino creativo me retaba a estar más atenta y concentrada, totalmente en el aquí y el ahora mientras bailaba, me alentaba a profundizar en mi propia vivencia personal con el baile y así a su vez a poder expresar mucho más a través de la escritura. También escribía al ritmo de los diferentes palos flamencos, así como de los otros ritmos del caleidoscopio musical que refleja La Estrella, para dejarme llevar musicalmente por las emociones que quería expresar. En realidad, el viaje emocional de La Estrella es un viaje musical, y el flamenco se convierte en el alambique a través del cual la Estrella logra su transformación interior, la alquimia de su corazón.

“Ver participar como extras a vecinos de Les Oliveres fue muy emotivo”

– Ha sido llevada al cine y la grabación revolucionó Santa Coloma durante unos días. Además de tu colaboración en la adaptación, estuviste en el rodaje ¿Qué recuerdas de esos días?

Tuve la gran suerte de contar con la generosa invitación del director de la película, Alberto Aranda, también coautor del guión y colomense, para poder estar presente durante todo el rodaje. Y además, también me regaló la oportunidad de hacer un cameo, bailando flamenco en la película. Lo disfruté muchísimo. Fue maravilloso para mí ver cobrar vida a nuestros personajes, y además a través de tan grandes intérpretes. Y bailar con las protagonistas, la Estrella y la Trini, encarnadas por Ingrid Rubio y Carmen Machi. Aunque no asistí a todo el rodaje, porque quería dejar espacio creativo al equipo, para dejar volar a la “criatura”, y también para sorprenderme como espectadora cuando vea la película. La experiencia fue increíble. A veces se difuminaba realidad y ficción, y era muy mágico: especialmente cuando vi participar como extras de la película a vecinos de Les Oliveres, lo cual fue muy emotivo para mí. Ahora espero con mucha ilusión el estreno para poder “verle la carita” a la “criatura”.

– ¿El elenco de actores escogidos (Íngrid Rubio, Carmen Machi, Marc Clotet…) cuadra con la imagen que tenías en mente de tus personajes?

Escribí la novela porque amo escribir. Publicarla ha sido un regalo. Que se haya realizado la adaptación cinematográfica, haber podido coescribir el guión, y los actores que han encarnado a nuestros personajes, ha sido otro regalo que supera con creces mis mejores sueños sobre La Estrella. Todos el elenco estelar de la película ha brillado al máximo y con luz propia: estoy feliz.

– ¿Cuándo podremos ver la película? ¿Cómo crees que la recibirá el público de Santa Coloma?

El estreno está previsto para 2012. Espero que la reciba con la misma ilusión y cariño que nosotros la hemos creado.

– ¿Nos puedes explicar en qué proyectos y trabajos estás ahora mismo?

Estoy disfrutando de escribir, realizar talleres de escritura creativa en Fnac, estudiar literatura en la UNED, aprendiendo con los niños en la escuela pública… Y sobre todo, viviendo y creciendo, siendo feliz y disfrutando de la vida.

Entrevista publicada en Santakomola el 19 de mayo de 2012.